domingo, 10 de mayo de 2015

LAS UVAS DE LA IRA de John Steinbeck


Hoy os invito a un compromiso, os invito a una novela y a una película: “Las uvas de la ira” dirigida por John Ford y basada en la novela de Steinbeck. El compromiso al que os invito consiste en algo sencillo: que al leerla o releerla y /o visionarla, según el caso, os detengáis, tan solo un instante, en el tiempo del pensamiento. Os detengáis en el hambre de los otros, en la injusticia que padecen los otros, os detengáis en los juegos de los niños que no pueden jugar y en los miserables que hacen posible que en el mundo ocurran estas desgracias. Porque esos miserables no son anónimos. Saben lo que hacen, pero no les importa. 

Será una “Ruta 66”, que os dejará una estéril sensación, una sensación de cómplices por inacción. No importa. Desechar la culpa de vuestras conciencias, la culpa no sirve para dar de comer a los que no tienen nada. Ni para abrigar del frío a los desheredados. Pensad que en la indignación no existe la esperanza de la ira. La ira trata de bailar un vals con nuestras vidas, la indignación no es más que un baile de máscaras. 

Y arrancado el compromiso a vuestro corazón, y tras ese instante detenidos en las esquinas del pensamiento, volverá la sincera y franca tristeza a vuestras conciencias, ahora ya sin culpa, una conciencia libre por saberse parte de un compromiso, alejada de las miradas de soslayo, de las tormentas de verano, de los remedios caseros, que hablan de una felicidad infeliz y absurda. 

Después ya nada será igual… Porque os miraréis de frente, cara cara, sin más afeite que el del anhelo de una fraternal armonía entre los habitantes de la Tierra. ¿Una utopía? Tal vez. Pero no existe en ella ni un ápice de cobardía. 

Os deseo que en esta ocasión vuestra experiencia por la “Ruta 66”, que va en busca de trabajo, en busca de un techo donde vivir y de una tierra donde morir, no os deje desempleados. 

¡Gracias por aceptar el compromiso de poner ira en vuestras conciencias y, gracias, por deshaceros de la inútil y falsamente redentora culpa! 




 LO QUE SE HA ESCRITO ACERCA DE LA NOVELA 


“Distinguida con el Premio Pulitzer en 1940, Las uvas de la ira describe el drama de la emigración de los componentes de la familia Joad, que, obligados por el polvo y la sequía, se ven obligados a abandonar sus tierras, junto con otros miles de personas de Oklahoma y Texas, rumbo a la «tierra prometida» de California. Allí, sin embargo, las expectativas de este ejército de desposeídos no se verán cumplidas. Entre las versiones cinematográficas que ha conocido esta novela destaca la memorable protagonizada por Henry Fonda y dirigida por John Ford” Alianza. 

“En las uvas de la ira se narra la historia de una familia de granjeros del Medio Oeste de EE.UU., Oklahoma, los Joad – cuyo hijo Tom, el segundo, vuelve a casa, con la libertad condicional, después de estar cuatro años en la cárcel por un homicidio involuntario, tras una pelea - que, como tantos otros se ven obligados a abandonar sus granjas en busca de un mejor futuro en California, en la recolección de naranjas. Ocurre después de la caída de la bolsa de Wall Street, en lo que se denominó la Gran Depresión. A causa de la crisis bancaria miles de familias se quedaron sin sus casas al no poder pagar a los bancos. Además a ello se unió el “Dust Bowl” de Oklahoma, que provocó malas cosechas por la sequía, a lo cuál se unió el uso de los tractores que restaba mano de obra al campo. También les acompañaron la familia Wilson. El camino hacia California a través de la carretera 66, en una vieja camioneta, es largo y lleno de infortunios (el novelista lo compara con el caminar de una tortuga, representado a través de este animal la lucha de la clase obrera). A la familia Joad, incluido el tío John, les acompaña el predicador Casy, amigo de la familia, que ha perdido la fe ya que es un mujeriego. Además opina que lo sagrado del hombre no proviene de un Dios lejano sino de las propias personas. 

En el viaje van perdiendo las esperanzas, al mismo tiempo que pierden a los abuelos que mueren antes de llegar a la supuesta tierra prometida. El hijo mayor de los Joad, Noah decide separarse de la familia para ir a otro lugar a buscar fortuna. Igualmente hace su cuñado, Connie Rivers, a pesar del embarazo de la hermana, a la cual abandona. La madre Joad es la que mantiene unida al resto de la familia. La ira de los campesinos hambrientos crece al ver como los propietarios de los cultivos prefieren dejar pudrirse los frutos antes que recogerlos porque, al parecer, no les es rentable por la carestía de la mano de obra. Los “okies”, como son llamados esos inmigrantes americanos de Medio Oeste por los californianos, son tratados de forma inhumana por los codiciosos terratenientes, al igual que lo fueron por los banqueros. Son hacinados en campamentos y contratados para cubrir el puesto de los trabajadores agrícolas que, en huelga, luchan por unas mejoras salariales ya que, el exceso de mano de obra, había hecho que bajasen mucho los salarios en California. A cambio, los Joad descubren la solidaridad de los que son como ellos. Se ayudan unos a otros para poder resistir y salir adelante en una California que no sólo no era “el cielo prometido” sino que se había convertido en un infierno para ellos. Un lugar en el que ya no cabía la esperanza de una vida mejor. Continúan su camino y por fin llegan a Weedpatch, un campamento del gobierno con buenas condiciones sanitarias que está dirigido por un comité compuesto por las personas que en él habitan y sin policía. Allí viven en solidaridad, realizando trabajos comunitarios. Después de un tiempo, al no encontrar trabajo para todos los componentes de la familia, deciden marchar de allí, llegando al Rancho Hooper (Hooper Ranch). Allí les contratan para la recogida de los melocotones, con un salario más alto ya que, en realidad, con su trabajo rompen la huelga que los otros trabajadores agrícolas han comenzado reclamando mejoras salariales. Tom descubre que uno de los líderes es su amigo Casy. Éste es atacado por antihuelguistas (strike breakers) y es asesinado por uno de ellos con un pick handle (pico). Tom, al defenderse de ese hombre, le mata. 

Él resulta herido. La policía le busca por lo que Ma Joad, su madre, le esconde y decide que han de irse de alli. Pero Tom, decide quedarse y luchar por los derechos de los trabajadores y, a consecuencia de ello mantiene una pelea matando a un hombre por lo que es buscado por el sheriff el cuál, junto con sus policías, siempre vigila a los “rojos” o agitadores, como ellos llaman a todo aquel que reclama mejores salarios. Finalmente los pocos que quedan en la familia parten sin él en busca de ese trabajo que les brinde la oportunidad de una vida mejor, en medio de una gran lluvia. En esta novela también se describe la gran fortaleza de las mujeres a la hora de afrontar los problemas ya que la madre es quién, en un momento dado, toma las riendas. Esta fortaleza la demuestra Rosasharn (Rose of Sharon) cuando, al poco de morir su bebé, alimenta con su leche materna a un niño y a su padre, a los cuales encuentra en un almacén en el que se refugian de la lluvia” Rosa María Castrillo.

viernes, 3 de abril de 2015

EN EL CAMINO de Jack Kerouac



Hoy os invito a recorrer la más mítica de todas las rutas: “la Ruta 66”, de Chicago a los Ángeles, en descapotable, un viaje enloquecido a bordo de Cadillacs prestados y Dodges desvencijados, o a lomos de una Harley. 
No se trata de un viaje al uso. Se trata de “una transgresión”, cada uno sabrá cual es la suya. Es un viaje interior, un viaje de asfalto y gasolina, un viaje por el tiempo que nos ha tocado vivir. Tal y como decía Sartre: “No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro”. 

Y para ello, se hace imprescindible leer: “En el Camino” de Jack Kerouac. Sin este equipaje autobiográfico perderemos la esencia y la compañía de los pioneros. El libro me lo regaló un amigo, en la edición no censurada de abril de 2009, él siempre había soñado con la “transgresión de la Ruta 66" y con su música, si bien, invariablemente la había pospuesto y los años se le echaron encima. Aunque aún hay tiempo. 

Yo, por mi parte, no conocía los entresijos de la “generación beat”, y tras la lectura de “el rollo”, mi determinación por la “Ruta 66” se convirtió en bulliciosa: entrar en una taberna bajo los raíles del metro de Chicago, buscar un cementerio de coches, deleitarme con los murales pintados en las paredes, un 4 de julio en Oklahoma City, descansar la mirada en un rancho de Texas, sentarme en un banco a ver pasar un tren interminable en un pueblo casi abandonado, sentir la carretera solitaria… 
Que en algún tramo te detenga la marcha un coche de policía, es como en las películas: suena la sirena, encienden las luces y se amorran al trasero de tu vehículo hasta que te detienes. Te piden los papeles, te llevan a su coche, piden refuerzos y no dejan que los acompañantes salgan del vehículo. Al final, a pagar una multa de 75 dólares o 10 días de trabajo para la comunidad. No es descartable vivir esta segunda opción. O mejor no. Cada cual es cada quien. 

Os dije que cada uno sabrá cual es “su transgresión”, en este viaje interior de asfalto y gasolina. 

¡Y si no lo sabe, la “Ruta 66” le hará una propuesta que no podrá rechazar…!

¡Nos vemos en el Camino!


LO QUE SE HA ESCRITO ACERCA DE LA NOVELA 

 “En el camino (On the Road) es una novela escrita por Jack Kerouac en su mayor parte en 1948 y 1949, terminada en 1951 y publicada por primera vez en 1957 en la editorial estadounidense Viking Press. Es una novela, en parte, autobiográfica escrita como un monólogo interior y basada en los viajes que Kerouac y sus amigos hicieron por los Estados Unidos y México entre 1947 y 1950 y contribuyó a la mitificación de la ruta 66. Está considerada como la obra definitiva de “la generación beat” y recibe su inspiración del jazz, la poesía y las drogas, describiendo un modo romántico y bohemio de vida. 

El libro es uno de los clásicos más influyentes del siglo XX y aún hoy se sigue reeditando a un ritmo de 100.000 copias anuales, siendo considerado por la revista Time como una de las cien mejores novelas en idioma inglés editadas desde el nacimiento de la revista en 1923, hasta la actualidad. Con esta novela Kerouac fue calificado como el nuevo Charlie Parker y su estilo fue denominado como “prosa espontánea y comparado con el “Be Bop” debido a su ritmo frenético e improvisado. "En el Camino" fue escrita en sólo tres semanas, mientras Kerouac vivía con su segunda esposa Jane Haverty en un apartamento en el número 454 de la calle 20 oeste de Manhattan y fue mecanografiada sin márgenes ni párrafos diferenciados, en un largo rollo de papel al que Kerouac llamaba simplemente: “el rollo”. Contrariamente a la leyenda, Kerouac no utilizó más drogas que el café para escribir la novela. 

 El rollo original actualmente es propiedad de James Isray, el propietario del equipo de fútbol americano Indianapolis Colts, quien lo compró por una elevada suma de dinero y permite su exposición en universidades, museos y centros culturales. En 2007, se descubrió que Kerouac empezó a escribir On The Road en francés, lengua materna en la que escribió además dos novelas no publicadas. 

 La legendaria historia sobre cómo escribió Kerouac En el camino pasa por alto la tediosa organización y preparación previa antes de su explosión creativa. Kerouac llevaba pequeños cuadernos en los que escribía notas para preparar la novela durante sus ratos libres, algunas de las cuales fueron incluidas en el libro pese a haberlas escrito como notas sin ordenar siete años antes de sus viajes. Kerouac corrigió la novela varias veces antes de que el escritor y asesor de la editorial Viking Press decidiera publicarla. 

En 2006 comenzó a prepararse una adaptación, En el camino, dirigida por el cineasta Walter Salles y producida por Francis Ford Coppola que se estrenó en 2012. En agosto de 2007 se publicó una edición sin censurar de la novela coincidiendo con el 50 aniversario de su publicación original, incluyendo partes que fueron consideradas inadecuadas cuando vio la luz por primera vez y sustituyendo también los pseudónimos que utilizó Kerouac por los nombres reales de los personajes. 

En abril de 2009 se publicó la primera edición de la novela sin censura en español, la cual fue fielmente traducida del rollo original mecanografiado por Kerouac, y el cual hace más íntimo el acercamiento que se tiene con el autor al utilizar los nombres reales y al respetar los sucesos con los cuales se concibió la obra 

“El libro comienza presentando al impulsor de la mayoría de las aventuras que tienen lugar a lo largo de la novela, Dean Moriarty, pseudónimo de Neal Cassady, quien fuera el alocado «hipster» que se convirtió en héroe de todos los beats. El narrador es Sal Paradise, alter ego de Kerouac, fascinado por su ecléctico grupo de amigos, por el jazz, por los paisajes de Norteamérica y por las mujeres. En el primer párrafo de la novela se puede leer: “Con la aparición de Dean Moriarty comenzó la parte de mi vida que podría llamarse mi vida en la carretera…”, en el que Moriarty ya es presentado como el instigador e inspirador de muchos de los viajes de Sal. La ciudad de Nueva York es el punto de partida de la aventura, donde poco antes de la llegada de Moriarty, Kerouac/Paradise conocería a Carlo Marx -sobrenombre de Allen Ginsberg-, quien pronto se convertiría en su mejor amigo en la ciudad. Sal define a Dean como “el estafador santo de mente brillante” y a Carlo como “el estafador poético y doloroso de mente oscura”. Carlo y Dean hablan de sus experiencias con sus amigos por todo el país y Sal se queda fascinado con ellos y con otros que irá conociendo más tarde en sus viajes” 

Con el paso del tiempo, "En el camino", un libro que fue la biblia y el manifiesto de la, se ha convertido en una «novela de culto» y en un clásico de la literatura norteamericana. Con un inconfundible estilo bop, que consiguió para Kerouac el título de «heredero de Charlie Parker» en esta novela se narran los viajes enloquecidos, a bordo de Cadillacs prestados y Dodges desvencijados, de Dean Moriarty, el mítico hipster, el héroe de todos los beatniks, «un demente, un ángel, un pordiosero» y el narrador Sal Paradise, recorriendo el continente, de Nueva York a Nueva Orleans, Ciudad de México, San Francisco, Chicago y regreso a Nueva York. Alcohol, orgías, marihuana, éxtasis, angustia y desolación, el retrato de una América subterránea, auténtica y desinhibida, ajena a todo establishment. Una crónica cuyos protagonistas, en la vida real y en el libro, fueron Jack Kerouac (Sal Paradise), Neal Cassady (Dean Moriarty), Allen Ginsberg, William Burroughs”. ANAGRAMA

domingo, 15 de marzo de 2015

EL RUIDO Y LA FURIA de William Faulkner


Hoy os invito a una obra escrita por un genio: Willian Faulkner. Una obra espinosa y cosmopolita: "El ruido y la furia", publicada por primera vez en 1929. Llegó a mí, hace años, desde una biblioteca de adultos, como: "El sonido y la furia". El hurto de libros, a los mayores, era una de mis aficiones, y a veces tenía sus compensaciones. Esta la tuvo.  Al principio no comprendía nada, dado que es un cuento relatado por un idiota: Benjy, l"leno de ruido y furia", en alusión a un soliloquio del Macbeth de Shakespeare. 

Llegó a parecerme tan dura y enrevesada que pensé que no había acertado al "robar" esa novela de entre todas las otras que se me ofrecían. Mas fue después, cuando salté al tercer capítulo cuando sentí que aquello era un buen botín. 

 En "El Ruido y la Furia", descubrí con el correr de los años, que también podía ser leída, como la gran parte de las obras de Faulkner, como un microcosmos en el cual "el Sur es el Todo". Y es que la Guerra de Secesión, la guerra entre el norte y el sur de Norteamérica fue para Faulkner: la decadencia. 

La decadencia de la familia Compson, que representa en la novela, puede ser interpretada como un análisis del deterioro de la moral tradicional para ser reemplazado por el desamparo de la modernidad. La novela fue llevada al cine en 1959, por la 20th Century Fox. Dirigida por Martin Ritt. La película no supo seguir la idea del tiempo que marcaba la novela. Decadencia y desamparo de la modernidad... narrado por un deficiente mental, por un idiota. 

 Sin embargo, la película: "Lo que el viento se llevo", me ayudó a comprender más y mejor a Faulkner. Entendí la fascinación de los personajes más trágicos. Entendí el pragmatismo sin escrúpulos de las conciencias más remilgadas, cuando a Dios ponen por testigo de que nunca volverán a pasar hambre. 

 Admitamos que para algunas personas la modernidad -el cambio de costumbres domesticadas-, es siempre una inseguridad, un desamparo. Admitamos que las guerras desintegran el tiempo y las relaciones entre los seres humanos. Admitamos que es difícil hacer de nuestra propia conciencia un verdugo para con nosotros mismos. Admitamos que pasar hambre y penurias es algo que no olvida nuestra frágil memoria, y que nos cambia, nos hace enfrentarnos a la vida de otro modo. 

  Admitido lo anterior, os deseo que no juzguéis a la ligera: ni a los demás ni a vosotros mismos. Porque separar conciencia de contexto suele resultar tan absurdo como pretender poseer la verdad absoluta, única e irrebatible. ¿Dónde está esa verdad? ¿ Quien la tiene? 

 Os deseo que os acerquéis a tantas verdades nutritivas de vuestro ego, como a otras tantas miserias desnutritivas. Y que las miréis de frente, cara a cara.

Después la felicidad será más insegura, transitoria y provisional... Pero más felicidad... 



LO QUE SE HA ESCRITO ACERCA DE LA NOVELA 


 Novela clave en la obra de William Faulkner (1897-1962), pues en ella se adentró en técnicas que habrían de hacerse claves en la narrativa moderna y consolidó el que habría de ser su mundo narrativo, El ruido y la furia (1929), título que evoca los célebres versos de «Macbeth», se articula en torno a los monólogos interiores de los hermanos Compson: Benjy, el idiota; el sensible Quentin, atormentado por el incestuoso amor que siente hacia su hermana Caddy, y el inescrupuloso Jason. 

La trágica historia que Faulkner va urdiendo con genial maestría narrativa en torno a los miembros de una antigua familia hacendada del Sur, desvela con una fuerza expresiva inusual la lenta e implacable corrosión del tiempo, así como el desvanecimiento y la perversión del intangible paraíso de la infancia

sábado, 14 de febrero de 2015

NO DIGAS QUE FUE UN SUEÑO de Terenci Moix



Hoy os invito a revivir, con la obra de Terence Moix “No digas que fue un sueño”, un mundo que desde siempre me emocionó y me sigue atrapando: Egipto. Nos prenderemos de su cotidianidad: olores, perfumes, sueños, miserias… Desentrañaremos la fascinación enfermiza de aquel “Egipto del crepúsculo”, en donde lo helénico plantó cara a la inmortalidad faraónica. La historia de un mestizaje. 

 Reclamaremos la figura de Cleopatra como mujer única y excepcional. Un personaje-encrucijada que manejó la situación con gran sabiduría y acierto. 
Cleopatra fue una diosa mediterránea: inteligente, culta, híbrida y sensual que se vio abatida por culpa de un mal de amor. Y ese hecho la hizo humana, tangible… Porque es sabido que nadie que se tenga por vivido puede negar esta contradicción, hermosa y fascinante, de la condición humana: el sufrir hasta casi los estertores de la muerte, por un amor no correspondido. 

Y es que Marco Antonio, sin duda, la amó, pero como aman los antihéroes: con pasión pero sin la valentía y la convicción que requiere el ser amado. En su relación con Cleopatra es evidente que le asalta la debilidad, dado que se encuentra ante una mujer excepcional y en lugar de admitirlo, y amarla con más coraje por ello, se autodestruye creyéndose incapaz. Juega todas sus cartas por ese sueño de Oriente, que tantos políticos tuvieron después. 
Desea demostrarle que es un héroe, desea que ella lo ame por lo que no es, cuando ella lo amaba por ser lo que era. 

 Todos y cada uno de nosotros hemos visionado innumerables versiones acerca de la historia de Cleopatra y Marco Antonio, todas, en mi opinión, la mancillan; tal como hicieron los cronistas romanos de la época, salvo que estos tenían algún interés más próximo en el tiempo que los cineastas del siglo XX. 
 Os invito, sin embargo, a visionar la versión de Joseph. L. Mankiewicz que es sublime porque presenta una historia de amor única, como todas las historias de los “amores verdaderos”. También encarna magistralmente en el celuloide y, por primera vez, a una Cleopatra enamorada, madre, y naturalmente rehabilita su categoría como intelectual y mujer de estado. Una obra maestra, que nos une al tiempo que fue y a los misterios entre los dioses y los hombres, que aún son. 

 ¡Os deseo que el mal de amores, que aún fluye por el Nilo, os enamore hasta la muerte! 


 LO QUE  SE HA ESCRITO ACERCA DE LA OBRA 

“Una historia que desciende lentamente, como las plácidas aguas del Nilo en las que se cobija y en las que encuentra la vida y el sentido de la vida, hasta llegar al Mediterráneo, a Alejandría, donde encontrará su propia aniquilación. 

Pero ¿qué importa que pasen los imperios y sean sustituidos por otros? ¿A quién cielos afectan las historias de sus reyes y príncipes, con sus amores y odios, sus conquistas y derrotas? La voz del narrador se funde con la de uno de sus personajes, Totmés, para darnos el verdadero alcance del paso del tiempo, lo único que permanece: 

 Transcurre el Nilo pero nunca acaba de pasar totalmente. 
En cambio el hombre pasa. Y también lo hacen los dioses. 
¿Quién creó a quién? 
Nada importa la respuesta. Sólo el pasar existe. 
Pasaron hombres y dioses, mientras el Nilo se limitaba a transcurrir. 
Y no sé qué fuerza superior al Nilo tiene poder suficiente para disponer de tantos contrasentidos... 

 Belleza, amor, tragedia, dominio, inteligencia, pasión, llanto y desolación... 

"No digas que fue un sueño" trasciende la Historia. Una espléndida y poderosa novela” Rosa Regás.

lunes, 19 de enero de 2015

EL BANQUERO ANARQUISTA de Fernando Pessoa


Dado que batallamos en tiempos de sátira y de retorcidas contradicciones hasta el ridículo, os invito a saborear: "El banquero anarquista" de Fernando Pessoa, obra publicado por vez primera en 1922, en el número 1 de  la Revista Contemporánea. Os invito, asimismo, a explorar la contradicción, en una doble lectura y a hacer juegos malabares con la dialéctica de las ideologías y las finanzas.

Para algunos de nosotros, "El banquero anarquista" puede resultar una tremenda humorada, una colección de sofismas y falacias. Para otros, en cambio, una provocación. Los más nos pondremos de perfil y acudiremos a justificar lo expresado en ella apelando a la Historia, al contexto en el que la obra fue escrita. Todo será inútil. 

El libro tiene sabor al temperamento y al carácter, propios e inherentes de la condición humana. Imposible librarnos de ella por más disfraces y oropeles que pongamos en nuestra exigua biografía.
Cierto es que yo conocí a "El banquero anarquista" en 1997, y que me dejó una resaca de tomo y lomo, me daba vueltas la cabeza como si estuviera impelida para la reflexión o el gozo intelectual. Me desbarató las firmezas y me dejó al pairo, de ese modo solté lastre y me puse viento en popa a toda vela. Nada de información, nada de opinión. Nada de lobos disfrazados de corderos ni de cantos de sirena. Y comencé a buscar la humanidad en lo inhumano del ser, el resto no despertaba en mí interés alguno. 

Pessoa era un poeta que había leído, que leía, un poeta que me lamia las heridas, pero el alter ego que me mostró en esta obra era enigmático y duro, como la propia vida.

¡Os deseo que reconozcáis, a golpe de vista, a la contradicción, porque en ella se desviste lo indescifrable de nuestro alter ego!

¡Disfrutad de vuestra propia desnudez!

LO QUE SE HA ESCRITO ACERCA DE LA OBRA

"¿Es posible ser  a la vez rico y ladino banquero y un anarquista consumado que lucha por la liberación de la sociedad? Según Pessoa, sí.
"El banquero anarquista", un cuento en forma de dialogo, despliega una feroz diatriba razonada contra el mito del igualitarismo, sustento falaz de nuestra sociedad, y contra las posibilidades de emancipación del ciudadano, que no contra el individuo"

viernes, 19 de diciembre de 2014

UN MUNDO FELIZ de Aldous Huxley




Hoy os invito a entrar en "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, novela escrita en 1931. Es una obra que al releerla, siempre me ha dejado fuera del "Estado Mundial", ideado de un modo magistral por Huxley. 
Hace tiempo que deseaba compartirla con todos vosotros, pero ha sido hoy mismo cuando al tomarla del anaquel de mi biblioteca, para consultar otra cuestión, he sentido miedo. Miedo de estar en un "Centro de Crianza y Condicionamiento". Miedo de que me estén "lavando el cerebro". Y ese propio miedo, que me hacía infeliz, me ha demostrado que no deseo un mundo donde impere la asepsia afectiva y el infantilísmo  feliz, por muy estupenda que ésta sea. La Utopía hay que desearla, si se consigue deja de serlo.

 Huxley justifica su historia, basándose en que el mundo iba de mal en peor -como ocurre en este momento histórico en el que nos ha tocado vivir-, hasta que la población del mundo dijo: "¡Ya no podemos más! ¡Por favor, quítenos las libertades y la individualidad en nombre de la estabilidad universal!" Y "los que mandan" dijeron: "Vale". Y construyeron "un mundo feliz" en donde no existía la guerra, ni la tristeza, ni la individualidad, ni la historia, ni la literatura, ni los lazos emocionales; no se permiten la soledad, ni la libertad científica. Pero, eso sí, hay mucho sexo. 

 La obra nos muestra una sociedad futurista, mortifica, estéril y controlada, llamada: "el Estado Mundial". En un Centro de Crianza y Condicionamiento, se realiza "el proceso por el que los humanos crecen dentro de unas botellas y luego son condicionados", por la hypnopaedia a través de la cual les hacen un "lavado de cerebro", para que crean en una única y verdadera moral , le enseñan al ciudadano a creer en el valor de la sociedad sobre el individuo, por lo que la razón de la existencia de una persona radica en el servicio que presta a la sociedad. Su única meta es ser consumidores y trabajadores. Comprar muchas cosas y trabajar. 

Para que el sistema funcione más fácilmente, se divide a los humanos en varias castas: los Alfa, los Beta, los Gamma, los Delta y los Épsilon, criados en tandas, son copias exactas. Son sumamente significativos los personajes encarnados por, Lenina Crowne y Henry Foster, que trabajan en el vivero, porque a través de ellos conocemos el significado del amor en el "Estado Mundial". Allí "hacer el amor" no es nada especial, se hace todos los días, como se trabaja todos los días concertados a tal fin. El amor es un acto explícito dado que "Todos pertenecen a los otros", También, las orgías son eventos bi-semanales perfectamente establecidos y controlados. La otra actividad vital de este mundo feliz es tomar un narcótico que se llama: soma. Se trata de una droga que lleva al que la consume a la "eternidad lunar", es decir, a "un escape psicodélico de la realidad". 

El personaje, Bernard Marx, un psicólogo Alfa-Plus que, por alguna razón u otra, no tiene el gran aspecto físico que posee la mayoría de los Alfa. Es bajo. Se siente aislado porque es "diferente" y el tiempo que pasa solo le permite reflexionar acerca de importantes temas como: "Ojala que todos no fueran tan promiscuos y que pudieran tomar el amor en serio". Más tarde conocemos a Helmholtz Watson, otro hombre Alfa-Plus que comparte con Bernard "el descontento con sus vidas controladas y estructuradas". Conversa con Bernard acerca de lo resentidos que están con la vida dentro de aquel "Estado Mundial y Feliz". Expresan su deseo de crear, de vivir, de sentir, de mirarse a los ojos... En definitiva reclaman algo más intenso: la pasión. 

Nosotros, tras esta visita al "Mundo Feliz" de Huxley, a buen seguro  concluiremos que no nos apetece una vida en la que la gente esté siempre contenta, debido a su insensibilidad. Y que tan solo sabe comprar cosas compulsivamente y trabajar, consumir drogas para huir de "su mundo feliz" y practicar sexo como quien va al gimnasio. 

Y desearemos, con ahínco, mantener éste, nuestro "Mundo Infeliz", con sus miserias y sus grandezas. 

Os deseo que encontréis en la infelicidad, la pasión y la compasión necesarias que requiere la vida para ser vivida, porque aunque el destino baraje las cartas, al cabo somos nosotros los que jugamos. 

¡Suerte en la jugada!


 LO QUE SE HA ESCRITO ACERCA DE LA NOVELA 

"Aldous Huxley escribió este libro en 1931. Esta novela describe un mundo ficticio en donde "la perfección" es llevada a un nuevo nivel. Así como el libro de George Orwell 1984, El Mundo Feliz imagina un lugar del futuro, Utopía, en el que se controla y lava el cerebro a todas las personas. El nacimiento es un procedimiento científico. A la gente se le enseña a pensar de cierta forma cuando son jóvenes y los programan para ser felices y disfrutar la vida. No se permiten ni el arte ni la religión La gente no puede amar, pero el gobierno incita a la gente a tener relaciones sexuales y divertirse. Este libro tiene un punto de vista futurista que se lleva al extremo para mostrar lo peligroso que puede ser el control y la falta de individualidad" 

"Un mundo feliz es posiblemente la novela más leída de Huxley, y su influencia es evidente tanto en buena parte de la novela de ciencia ficción de calidad como en las novelas filosóficas. Presenta un mundo en el que el Estado controla hasta el más mínimo detalle de la vida de los individuos, a los que mantiene en una ignorancia, producto de un depurado "lavado de cerebro". Más tarde el autor escribiría "Nueva visita a un mundo feliz", donde analizaría lo que había escrito años antes y sacaría conclusiones muy distintas sobre el destino de la humanidad"

sábado, 22 de noviembre de 2014

LA TESIS DE NANCY de Ramón J.Sender


Hoy os invito a reír por bulerías, en Sevilla. Para ello evocaremos una obra de Ramón J. Sender (1901-1982) que siempre ha conseguido hacerme feliz. Y si es tarea de discretos hacer reír, como nos expresa el prologo del Quijote, es, entonces, "La Tesis de Nancy" una obra repleta de discreción a carcajadas. 

Nancy, es una joven estudiante norteamericana de lenguas románicas que viene a España -Sevilla-, para realizar su tesis doctoral acerca de las costumbres y la cultura españolas. 
Dejaos atrapar por todos y cada uno de sus asombros. Dejad que os hable la primavera o el otoño sevillanos a través de las cartas que la propia Nancy escribe a su prima Betsy de Pensilvania... 

Porque entre dos tristezas, justo en medio, está el duende de la alegría, de la felicidad, de la risa... 

Os deseo que ese duende que asoma tras el llanto, tras la pérdida, se escuche en el albero, y con él os arranquéis con el palo que os pida el alma. 

Os regalo un brindis machadiano para que os recoja el corazón, fatigado de tanto trote, y os lo envuelva en un capote de silencio claro y caliente... 


ACERCA DE LA NOVELA

 «La Tesis de Nancy" es una crítica mirada a la España de su tiempo, que Ramón J. Sender hace desde los ojos de una sorprendida estudiante norteamericana. Refleja a la vez la tradición y la modernidad de un país que se abría tímidamente al mundo desarrollado pero que guardaba todavía, en algunos momentos como un tesoro, pero en otros como un lastre, el profundo poso de siglos de costumbrismo difícil de asumir, interpretar y comprender, no sólo para el viajero entusiasta como Nancy, sino para muchos españoles a los que avatares de su vida y de su nación habían llevado, como a Sender, a un exilio forzado o voluntario.» 
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