viernes, 26 de julio de 2013

TODOS LOS VERANOS de Haroldo Conti


Hoy os invito a “Cuentos de Navegantes”, uno de los libros más hermosos para aquellos que nos sentimos herederos del Mar de Ulises. Nada es más nuestro que el viento a bordo de un velero en el Mediterráneo, nada más cercano a la piel de nuestra memoria que una ceñida ganando barlovento.  Y es que de este modo nos alejamos de las veletas de la Tierra, que ni es tan firme ni tan copernicana, porque, en cierto sentido, nuestro Cervantes es Homero. 

De la magnífica selección de Juan Bautista Duizeide, he elegido: “Todos los veranos” de Harol Conti, no sabría explicaros el porqué  O, tal vez sí... Lo cierto es que todos y cada uno de los cuentos que contiene la edición- prologada por Pérez Reverte- han formado parte de mis sueños y de mis realidades venidas a más, desde que " un lobo de mar" me lo regaló  allá por el verano del año 2008.  
Siempre que el viento me acaricia, a bordo de mi pequeño velero, una de esas historias se pone al timón y me lleva más allá del horizonte... Y, amarrados a los azules, fondeamos en lugares impensados.... marinos, peripecias, piratas, corsarios, aventuras… 
En definitiva,  "Cuentos de Navegantes" es una joya,  una joya que está tejida con todo aquello con lo que se teje y se desteje cualquier vida que se precie de ser Vida... Y,  de esta forma, sentimos que el camino hacía Ítaca, no es otro que la Vida misma. 

¡¡¡Deseo que sintáis que en el corazón del verano habita el dorado!!!!

 ¡ Corsarios, buen viento y buena caza! 



Acerca de "Cuentos de Navegantes": 

“Envidio la oportunidad que se ofrece al lector de este volumen de enfrentarse por primera vez, si es que las desconoce, a las historias que aguardan amarradas, fondeadas, navegando, al garete o en las profundidades del mar, en cada una de estas líneas y en cada una de estas páginas. El trabajo de rastreo y selección resulta oportuno e impecable, y su resultado es de una belleza que sabrán apreciar tanto los lectores aficionados al mar como los que se conforman —cada cual tiene sus gustos, y en materia de gustos no me meto— con mantener asentados los pies en una tierra firme que, lamento ser aguafiestas, no es en realidad tan firme como parece. Mar y marinos, peripecias, aventuras, reflexiones, vida y muerte en los escenarios sobre los que el hombre navega y escribe desde que existe su memoria. Una forma estupenda de adentrarse en la vasta, inmensa geografía de la literatura naval” 
Arturo Pérez-Reverte. De la Real Academia de la Historia

martes, 25 de junio de 2013

VIEJA ESCUELA de Tobias Wolff



Cuando la noche más corta, para los medidores de tiempo, nos deja la luna más bella, cantada por los poetas. Os invito a leer "Vieja Escuela" de Tobias Wolff. Como el autor, se la dedico a mis Profesores: los que fueron , los que son y los que serán. 


 Hace años que está en mi biblioteca, era agosto de 2005, la leí durante una travesía estival. En ella encontrareis la esencia adolescente de los sueños. Todos hemos vivido esa edad de querer ser, lo que tal vez no seriamos nunca; pero estábamos absolutamente convencidos de haber nacido para ello. Y ese aplomo, que después llamamos: ridículo, nos hizo grandes.


 Valientes y tímidos, aprendimos a considerar ciertas comportamientos de amabilidad, como formas de agresión. Y ese aburrimiento, que era agradar, como un modo de obediencia inaceptable. 
De igual modo, aquellos que soñábamos con ser escritores, tomando la vida en porciones, decidimos no acostumbrarnos a los ascos espirituales ni intelectuales. Y aprendimos que las heridas no son despreciables, son un hecho básico de la vida. 
También encontrareis en sus páginas que hay éxitos que no merecen ser transitados. Porque hay mentiras que se ciernen en torno a la inocencia. Y esas mentiras nos alejan del cálido asombro.

 ¡ No olvidéis que, antes que nada, la memoria es un sueño, un sueño de un recuerdo que no podemos poner a prueba! 

¡Y, traicionando al escepticismo, no perdáis la cálida inocencia del asombro!






 Acerca del argumento:



 "Vieja Escuela logra sumergirnos en ese ambiente estudiantil, casi idílico pero completamente creíble a lo largo de sus páginas, para hacer una reflexión sobre la vocación literaria, sobre el precio que hay que pagar por ella. Hemingway hará una visita al colegio y elegirá de entre todos los relatos de los alumnos el que considere mejor. Su autor pasará con el ganador, y sólo con él, una tarde y el discípulo podrá conversar con su ídolo y pedirles cuantos consejos desee. Será el elegido. Con la ilusión de los alumnos, jóvenes aspirantes a escritores, por conseguir una obra maestra, asistimos a la rivalidad entre ellos, a sus envidias y ambiciones. Y sobre todo, asistimos a lo dicho ya muchas veces de la angustia del escritor ante el folio en blanco. Pero la novela es mucho más que eso. Porque Vieja Escuela continúa, y ahí, con esas páginas de los últimos capítulos, Wolff consigue que ésta sea una novela magnífica. El protagonista logra el premio, sí, pero a costa de engañar a los demás y de engañarse a sí mismo. Plagio, imitación, creación, amor por la literatura. De todo esto trata. De la primera parte de la novela, melancólica, pausada, evocadora de un ambiente casi mágico y perfecto —parece que vemos la tiza y el pupitre— se pasa a la parte final en la que el protagonista, ya adulto, ya convertido en autor , reflexiona sobre el éxito literario, sobre las mentiras, las suyas y las de sus condiscípulos, las de sus profesores y hasta las de los ídolos literarios, empezando por Hemingway. Ahí es donde Wolff nos encandila. Y queda una pregunta: ¿Se arrepiente el protagonista de lo que hizo para lograr el éxito?

jueves, 30 de mayo de 2013

HIJOS DEL ANCHO MUNDO de Abraham Verghese



Abraham Verguese (Etiopía-Estados Unidos), me conmocionó con su novela: "Hijos del ancho mundo". Fue una tarde de junio del año 2012. Mi alma estaba desalojándose de un anunciado chaparrón, que ni con la despedida, a pleno sol, tenía previsto abandonarme. Pero eso lo supe más tarde. Por aquel entonces, tan sólo necesitaba leer. Leer, sí. Perderme en el mundo, en apariencia irreal, que proporciona una novela. 

"Hijos del ancho mundo", fue la elegida de entre otros títulos que había en la librería. Hoy os invito a la ternura de sus palabras, porque está repleta de sabiduría. Sí, rebosa esa sabiduría que nos hace mirar nuestra propia vida con magia y tragedia a un mismo tiempo. Durante las horas que estuve pendiente de lo que acontecía en el interior de "Hijos del ancho mundo", tomé dos decisiones. Las dos cambiaron mi vida. 

Y es que se trata de una obra maestra, en la que resplandece el antiguo arte de narrar historias. Y en ese trance, entre la historia viva e impresa y la vida de nuestro corazón, ocurren las cosas más insospechadas. De repente, te sorprendes viajando detrás de los personajes desde India a Etiopía y a América. Y no solo viajas, te quedas, se detiene tu cotidianidad, y te quedas a tejer vida, en otros lugares y con otras gentes. 
Y escuchas: "Llegamos a esta vida espontáneamente y, si tenemos suerte, encontramos un objetivo además de hambre, penuria y muerte prematura que es, no lo olvidemos, lo que aguarda a la mayoría." Y sonríes, porque conoces tu objetivo... 

Os deseo, que améis la vida, y que rellenéis el vacío que existe entre la ambición y la conveniencia. "La vida es así. La vivimos hacía delante, pero la comprendemos en retrospectiva " 

"Y entonces, en el vacío silencioso que sigue, oigo el agudo zumbar de las estrellas y me embargan el júbilo y la gratitud por el insignificante lugar que ocupo en la galaxia..." 


Vivid, aunque os parezca que la vida consiste en reparar agujeros!!! 


Acerca del argumento: 

 A los siete años de la venida de la hermana enfermera a Etiopia, desde un convento de Carmelitas de Madrás . En el modesto hospital Missing, de Adis Abeba alumbró a dos varones gemelos. Morirá a consecuencia del parto. El padre de las criaturas es un médico cirujano británico, que desaparece sin dejar rastro. Los niños: Marion y Shiva Stone crecen en el microcosmos del hospital misionero, criados por un pequeño grupo de personas que, con escasos medios y recursos, se afanan en curar a los enfermos...

martes, 23 de abril de 2013

LA CRUZ Y EL LIRIO DORADO de Fernando Fernán- Gómez







Hoy os invito al Fernando Fernán-Gómez, escritor. Todos sabemos de esa iconoclastia del "personaje-persona", que fue Fernando Fernán-Gómez. Y, detrás de la cual, me atrevo a asegurar, que se escondía una gran ternura, ternura que destila "Las bicicletas son para el verano", obra con la que obtuvo el Premio Lope de Vega en 1978. Todos sabemos que ha sido guionista de cine y televisión, director teatral y cinematográfico. Es en 1984 cuando empieza a precipitarse por los vericuetos de la novela. Ha escrito también libros autobiográficos, poemas y narraciones breves. En 1995 le fue otorgado el Premio Príncipe de Asturias. 

 A mi vida llegó, en su faceta de novelista, a través de un colega, un colega valiente, que, sabedor de mi afición a no devolver los libros, me lo prestó. Me prestó: " La Cruz y el Lirio Dorado" que, a su vez, lo había acompañado a él, durante una estancia en la ciudad de los Médecis y de los Pazzi, artífices de la trama. 

"La Cruz y el Lirio Dorado" la leí pausadamente, sin prisas, me recree en los acontecimientos narrados, intentando visualizar el corazón de los hombres cuando traicionan. Sí, me dejé llevar. Sin embargo, la novela estaba marcada por un significado aún mayor para mí: la propia ciudad de Florencia. Ligada a mi vida de un modo implacable. 

Y, hoy, todavía, el "libro prestado" no ha logrado salir de mi biblioteca...   
Y es que por un libro te puedes ver envuelto en mil peligros, entre ellos: el de hurtador profesional. 

¡Cuidaos de los libros! ¡Pero cuidaos bien! 



 Acerca del argumento: 


 En "La Cruz y el Lirio Dorado" Fernán-Gómez narra un hecho que marcó a la ciudad de Florencia: la conjura de los Pazzi. Y para ello se basa en las obras de tres grandes hombres, Poliziano, Maquiavelo y Alfieri; que ya escribieron en su día acerca de la conjura de los Pazzi. Poliziano lo hizo como testigo presencial en el siglo XV. Maquiavelo nos narra el hecho en su obra "Historias florentinas", en el siglo XVI, en la que los Médicis son víctimas de una de las mayores traiciones de la historia. Y por último Alfieri, ya en el siglo XVII, toma partido por los Pazzi, frente a la familia Médicis, a los que trata como los tiranos a los que había que derrocar. 

 La conjura consistía en acabar con la vida de Lorenzo y Giuliano de Médicis para devolver a Florencia la categoría de república, y una vez liberada la Signoria del poder de los Médicis, serían los hermanos Iacopo y Francesco de Pazzi los encargados de dirigir los asuntos florentinos. Los Pazzi aliados con el Papa Sixto IV, el cardenal Riario, sobrino del Papa (hijo, según las malas lenguas), y el obispo de Pisa.

  En la novela de Fernán-Gómez hay un personaje que cobra suma importancia, el padre dominico Maffei, que, sin intención, se ve envuelto en la conjura. Podemos considerar al padre Maffei como el protagonista de la novela, pues se va a convertir en la mano ejecutora de una crimen ideado por otros. Y es que la familia Maffei le debe mucho a la familia Riario, es por ello que el cardenal Riario le pide a Maffei que participe en la famosa conjura, y él, claro, no puede negarse. 

 A lo largo de la novela Fernán-Gómez nos cuenta cómo ha sido la vida de Maffei y cómo ha llegado a este punto. Así, llega una mañana de domingo de 1478, los Médicis se encuentran en misa en la catedral, Santa María de Fiori y en el momento de la consagración, en el que todo el mundo permanece con los ojos cerrados, dos dominicos, y los hermanos Pazzi se abalanzan sobre Giuliano y Lorenzo, alcanzan a los dos hermanos, pero Lorenzo logra llegar con vida a la sacristía, mientras que Giuliano es asesinado. 

 Han matado a Giuliano de Médicis, pero Lorenzo, apodado "el magnífico" ha sobrevivido, la conjura ha fracasado, y la ciudad de Florencia se lanza a las calles a la caza de los asesinos, los Pazzi, para darles muerte.

viernes, 22 de marzo de 2013

MALDITO KARMA de David Safier




Cuando asoma la Primavera por los girasoles no hay nada mejor que pasar por la librería de Diego Marín y disfrutar de la tarde, a medio hacer, entre papeles y palabras. Una tarde de libros, con el mejor librero de España. Cercano, sabio y amigo. Después un café y dos pensamientos en el horizonte, a punto de hacerse a la mar. 

 Hoy os invito a contemplar estas tardes, a medio hacer, camino del estío, con "Maldito Karma" de David Safier. ( Bremen, 1966). Cuando llegó a mí, en noviembre de 2009, las tardes a medio hacer iban camino del Invierno, pero la novela olía a Primavera. Me fascinó la idea, no tanto la prosa. No es el mejor libro que he leído en mi vida, pero me hizo feliz, muy feliz. Y es por ello que os invito a que os perdáis en sus páginas. 

 La desbordante fantasía de Safier y el buen ritmo al que nos somete, hizo que la leyera de un tirón. De este modo, unida al millón de lectores que habían sido víctimas de esta hilarante narración, me sentí una hormiga, con una vida de hormiga. Me sentí como la protagonista: Kim Lange, presentadora de éxito de la televisión. Sólo que yo no era una presentadora de éxito, ni nada parecido. 
Os invito a reír, en un tiempo en el que nadie está dispuesto a hacerlo. Además, es gratis, gratis, ahora que todo parece estar hecho de solemnes discursos de débito. Hay gentes en el mundo que sólo tienen la sonrisa... Y eso es tener mucho, mucho más que las indescifrables hojas de cálculo del debe y del haber.

¿ Qué tal si reflexionamos acerca de nuestra "seria vida" y nos reímos de ella? Para ello os invito a leer: "Maldito Karma" y a seguir, al pie de la letra, una de las recomendaciones del gran Groucho:

 ¡ No nos tomaremos la vida demasiado en serio, al cabo, no saldremos vivos de ella!




Lo que dicen acerca del argumento de Maldito Karma:

"La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga! Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel tras haber eludido los hidratos de carbono toda su vida. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escala de la reencarnación y volver a ser humana... "

martes, 26 de febrero de 2013

UN SOMBRERO LLENO DE CEREZAS de Oriana Fallaci


Tengo más de cien motivos, o tal vez sean más de cien mentiras... No importa. Lo esencial es que, a pesar de tener una memoria desmemoriada, tengo un recuerdo, un olvido y un porvenir, y este inmenso bagaje me hace confesar, con alegría, que: ¡he vivido y que vivo! 

 Tal día como hoy, en un invierno italiano, llegó a mí Oriana Fallaci, y desde aquel entonces se me hizo imprescindible leerla. Hoy, para mí, es uno de esos días en el que la vida se pone a vivir como si no hubiera un mañana. 

E , irremediablemente, trato de amarrarme a su cenit sin importarme la latitud, las retahílas de los noticieros, ni los partes meteorológicos. Entre otros argumentos, que sería tedioso esgrimir, porque no tienen argumento, y, además, son muy aburridos. Obedecen a razones que están inscritas en la sinrazón, en el vacío de la monótona existencia y en las patrullas de sueños a medio soñar, que producen insomnios falsificados y comedías sin risa. Así que hoy apartaré de mí todas esas patrañas, y me lo tomaré como si fuera fiesta de guardar. 

 Por todo ello, he pensado invitaros a contemplar los almendros en flor junto a Oriana Fallaci, una de las escritoras más leídas y amadas del mundo. También os invito a una tarta de cerezas y a mirar, sin ver, los horizontes miopes. 
 Os invito a vivir en la Toscana. Allí donde el Arno preside el destino de la belleza. Una belleza que se pone el mundo por montera siglo a siglo. 
Porque, ya se sabe, que cada siglo viene cargado de una sarta de motivos que se encargan, a su vez, de ajusticiar, sin remilgos, todo lo que se le antoja. Y es que hoy, es uno de esos días en que los AJUSTICIADOS tomaran la palabra. Y lo harán con una voz insinuante..., a quemarropa. 

 Así pues os regalo una de mis novelas preferidas: "Un sombrero lleno de cerezas" de Oriana Falaci (Florencia, 1929-2006) Que así comienza: «Entonces, cuando el futuro se había vuelto muy corto y se me escapaba de entre los dedos con la inexorabilidad con que cae la arena en una clepsidra, me sorprendía con frecuencia pensando en el pasado de mi existencia: buscando allí las respuestas con las que sería justo morir. Por qué había nacido, por qué había vivido, y quién o qué había plasmado el mosaico de personas que, desde un lejano día de verano, constituía mi yo" 


"Una fascinante saga que nos llevará desde el último tercio del siglo XVIII hasta finales del siglo XIX y que nos regalará un retablo de personajes inolvidables que pueblan la Italia revolucionaria de Napoleón, Mazzini, Garibaldi, o Víctor Manuel II. Viviremos las vidas de Carlo que quería plantar vides y olivos en la Virginia de Thomas Jefferson; Francesco, marino y negrero; Giovanni, soldado, revolucionario y obsesivamente enamorado de Teresa; Giobatta, aspirante a escultor y que acabó participando como voluntario en la tremenda batalla de Curtatone y Montanara. Y es también la historia de mujeres tan indómitas como Caterina quien, para que su futuro esposo Carlo Fallaci pueda identificarla, acude a la feria de Rosìa con un sombrero lleno de cerezas y con la única esperanza de que el hombre que la despose, la ha de enseñar a leer y a escribir" 

 "Un sombrero lleno de cerezas" es una delicia que esperaba el momento de ser degustada, degustada por un paladar capaz de amar el coraje. Sí, el coraje de saber acerca de nuestros antepasados, y con ellos, saber de las vicisitudes que dieron lugar a nuestro nacimiento. Con la prosa directa, viva y sensible de Oriana Fallaci he pasado momentos inolvidables... Y hasta aquí puedo leer. 
¡Adentraos en el alma de Caterina, con su valentía, su tesón, su desobediencia y su veneración por la hereje Ildebranda. Irrumpir en el empeño de Francesco por vivir a cualquier precio. Disfrutad de la sonrisa de Giobatta y de su curiosidad... 

 ¡ Disfrutad de la maravilla de haber nacido! 



Os he seleccionado algunos fragmentos:

 " porque el inquisidor de Siena, para que le resultase más fácil su tarea, había ideado un método ideado por Torquemada..." Pág, 64.

 " Pero si existía algo en el mundo con lo que Caterina siempre había soñado, algo que anhelaba de forma angustiosa, era saber leer y escribir..." Pág, 73.

 " los abecedarios son la antesala de los libros. Los libros son una amenaza para la virtud. Y la virtud crece con la ignorancia" Pág, 91.

 " En el segundo local, en cambio, podías encontrar una exquisita pareja besándose, el grupo conocido como: Amor y Armonía y una fiesta de jubilosas estatuas que hacían que te dieran ganas de gritar: " Viva la Vida"... Pág, 380.

 " Hay cosas que no pasan en vano por un alma en flor. Para bien o para mal, dejan una huella, una marca. Pero, con todo, lo singular de aquella adolescencia no radica en los acontecimientos extraordinarios que la marcaron, en las excepcionales experiencias que la enriquecieron. Radica en una paradoja de la que aún no he hablado. Es esta: pese al erotismo del tutú y el acoso de los moscones, pese a las novelas prohibidas..." Pág, 577

 "No se dio cuenta a tiempo porque quien ama ciegamente confía en que la persona amada corresponda a su amor..." Pág 775

martes, 8 de enero de 2013

EL ÚLTIMO VINO de Mary Renault





Porque hay novelas que no parecen escritas para ser leídas sino para ser sentidas y para ser leídas y sentidas no una vez, sino varias. Es por lo que he rescatado de los anaqueles más pretéritos de mi biblioteca " El último vino" y he querido sentirla con todos vosotros.

 Hoy os invito a una copa de belleza. Sí, os invito a bailar con la música de otros siglos. ¿ Aceptáis? Sé que sí. Bien, pues id hasta donde vuestra memoria no tenga recuerdos. Huid, por un instante, de vuestra biografía ideada en la fragua de la casualidad... Nuestro equipaje será una mochila repleta de inspiración en busca de su musa. 

 Y, entretejiendo los versos de Homero, zarparemos hacia la Grecia de Sócrates y de Platón. Nos acompañará Mary Renault( Londres, 1905. Sudáfrica, 1983) y su obra maestra: " El Último vino" escrita en 1956. Fondearemos en el Pireo, en el azul del mar de Ulises, con su gloria y su olvido, sus mitos y su logos. Sus tragedias, sus comedias y su Atenea vigilante Subiremos al amanecer, comiendo uvas, hasta el Partenón. E inevitablemente echaremos de menos a las Cariátides... 

Vagaremos por la colina de Likabetos y descubriremos que buscar la paz en un mundo que siempre ha estado en guerra, es una necedad. Disfrutaremos de Oriente y de Occidente, entre una suerte de dioses promiscuos, adúlteros y vengativos. 

 Y, ebrios de todo lo que sin ser hemos sido, trazaremos horizontes a las afueras del sol.

 ¡ Y brindaremos por aquel último vino!  



"Mandó a un servidor de confianza, que había sufrido ya la peste, el cual encontró a los dos jóvenes muertos. Por la forma en que yacían, parece que en el momento de la muerte de Filón, Alexias se había sentido enfermo, y, sabiendo el fin que le esperaba, tomó cicuta, para hacer el viaje juntos. La copa estaba en el suelo, a su lado; había derramado el sedimento, escribiendo FILÓN con el dedo, como se hace después de la cena, con el último vino..." (Pág, 467)

 "La novela El último vino . Fue la primera novela de corte histórico, de la autora, y para muchos la más lograda. De lectura recomendada en alguna que otra facultad universitaria, la novela es todo un canto a la amistad escenificado en la Atenas del último tercio del siglo V a.C., cuando la ciudad se halla sumida en plena guerra primero contra Esparta y luego consigo misma. El marco histórico es, pues, de extrema crudeza, y el dramatismo que demanda no es escatimado por la autora. Sin embargo el protagonismo no se lo lleva el aspecto bélico del relato (cosa habitual en el género histórico) sino el plano de los sentimientos de sus protagonistas y en especial de Alexias, el narrador de los hechos"

 "En una de sus obras, el filósofo Platón planteó el siguiente escenario: cierto día el ateniense Sócrates se acercó a una palestra donde se ejercitaba un grupo de jóvenes y comenzó a conversar con ellos acerca del significado de la amistad. Entre ellos se encontraba Lisis, un joven de no más de 14 ó 15 años con quien Sócrates dialogó sobre qué significa ser amigo de alguien ¿Cuándo existe la amistad? Cuando una persona ama a otra. Pero ¿y si esa otra no ama a la primera? De acuerdo, entonces redefinamos la amistad: sólo existe amistad cuando una persona ama a otra y esta a su vez ama a aquella. Pero esa definición exige reciprocidad, y según ella uno no podría ser amigo de su perro ni amar un objeto inanimado. ¿Entonces la amistad sólo puede darse entre personas? 
 Redefinamos pues de nuevo: B es amigo de A porque A ama a B. Pero se ha vuelto entonces a la primera definición, que ya fue considerada insuficiente; busquemos entonces un camino nuevo: la amistad se produce entre lo semejante, lo semejante es amigo de lo semejante. Pero lo malo no puede ser amigo de lo malo, porque lo malo no puede ser amigo de nada; bien, redefinamos nuevamente: lo bueno es amigo de lo bueno y lo es en tanto que busca algún provecho. Pero lo bueno, en tanto que bueno, no necesita de nada;  redefinamos una vez más la amistad: lo contrario es amigo de lo contrario. Pero entonces se daría el caso de que lo justo sería amigo de lo injusto; nueva definición, pues: lo que no es ni bueno ni malo es amigo de lo bueno, y lo es a causa de la presencia del mal, y con vistas a algo bueno que, por tanto, también ama. Pero entonces estaríamos en una cadena sin fin: amar algo con vistas a otra cosa que también amamos con vistas a otra cosa que también amamos… 
Redefinamos por enésima vez: aquello que se ama y de lo que se tiene amistad es de lo conveniente. Pero entonces lo bueno conviene a lo bueno, lo malo a lo malo, y lo bueno ni malo a su respectivo, lo cual ya había sido rechazado. ¿Entonces? 

El diálogo entre Sócrates, Lisis y los demás jóvenes concurrentes concluye sin llegar a una definición satisfactoria sobre aquello que se debate, cosa frecuente en las obras primerizas de Platón. La obra en cuestión se titula Lisis y fue escrito en las primeras décadas del siglo IV a.C. 

 Dos mil cuatrocientos años más tarde, Mary Renault parece tomar el testigo que dejara Platón y tratar de buscar, a su manera, la respuesta a la cuestión que planteó Platón. ¿Y cuál es su manera? Escribiendo un texto bastante más legible, comprensible y agradable que el diálogo platónico: la novela El último vino. Porque en ella se relata la historia de la amistad entre dos jóvenes a lo largo de los años: Alexias y Lisias, el primero un personaje de ficción pero el segundo no, al menos en tanto está inspirado en el Lisis del diálogo platónico (en el original inglés el nombre es Lysis y quién sabe por qué en español se ha traducido como Lisias, quizá para que lo confundamos con el orador Lisias, que vivió en la misma época). Los dos jóvenes viven en la Atenas de la guerra peloponesia, una Atenas que padeció alegrías y miserias a partes desiguales durante los casi treinta años que duró el conflicto. 

La peste, el desastre de Sicilia, el asedio de Esparta, el hambre, la derrota, la tiranía de los Treinta, la guerra civil… Con ese trasfondo se desarrolla la vida del joven Alexias, hijo de un ateniense conservador de carácter hosco y seco, y Lisias, de familia algo más acomodada pero que padece igualmente las penurias de la época que les ha tocado vivir"
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